Perderse en solo hacer

A veces nos desanimamos acerca de nosotros mismos: pensamos: “No estoy haciendo un buen trabajo, no soy disciplinado, no soy lo suficientemente bueno, apesto”. O algo así.

¿Qué podemos hacer? ¿Darnos una charla de ánimo? (¡Claro!) ¿Encontraste algo para apreciar de nosotros que sea increíble? (¡Sí!)

Otro enfoque, muy recomendable, es simplemente olvidarse de él.

Cuando estamos desanimados acerca de nosotros mismos, nos preocupamos mucho de por qué no somos lo suficientemente buenos, no lo suficientemente sorprendentes, no lo suficientemente exitosos, no lo suficientemente especiales. Pero, ¿qué tiene de importante ser especial? ¿Por qué estamos tan preocupados por eso? Es una pérdida de ciclos cerebrales.

En su lugar, elija algo en lo que trabajar. Escribe algo, dibuja algo, programa algo, anima algo, cose algo. No importa. Cualquier cosa que atraiga tu corazón.

Establezca una intención para esta actividad: lo hago por compasión por los demás, por amor a mí mismo, para cumplir con mi compromiso con esto y aquello.

Ahora empieza: empieza a hacerlo. No se preocupe si lo hará durante 10 minutos o una hora. No se preocupe por lo bueno que será en eso, o lo que la gente piense de él, o si tendrá éxito o no. Aquellos no son relevantes para la tarea.

Solo haz. Pon tu mente completamente en la actividad, en el movimiento, las ideas y las emociones, en tu cuerpo, en tu respiración y en tu entorno. Sea completamente consciente, completamente inmerso.

¿Y este niño dentro de ti, preocupado por ser especial? Él o ella desaparece. Se pierde, a medida que te sumerges en el hacer.

Pruebalo ahora. Elija algo, establezca una intención y comience a hacer. Y piérdete en el hacer.